Por Oscar Adad
Pieza clave en el desarrollo de la música experimental en los últimos 30 años. Decenas de discos grabados. Cientos de colaboraciones con los más importantes artistas de distintas escenas. Científico loco. Multiinstrumentista. Interdisciplinario. Escucha empedernido. Compositor incansable. Improvisador camaleónico, él es Elliott Sharp.

Foto: Scott Friedlander
Niños y niñas, aquí les comparto esta charla que tuve hace algunos ayeres con uno de los músicos más propositivos de los últimos años: E#
Usted tiene una larga trayectoria ¿cómo fueron sus inicios en la música?
Estudié piano clásico cuando tenía seis años, clarinete clásico a los 8 y en 1968 cambié a la guitarra. Cuando llegó la psicodelia, estaba tocando el clarinete en una banda de rock en la que hacía los efectos en máquinas hechas por mí mismo. Pero realmente quería tocar la guitarra porque estaba muy inspirado por Jimi Hendrix, Jeff Beck y en muchos guitarristas de blues.
Después tuve un programa de radio en Pittsburgh donde descubrí música increíble: Stockhausen, Ligeti, Coltrane, Ornette Coleman, Cecil Taylor, Xenakis…todo. La música me llegó cada vez más y me hizo tocar más.
Es también un músico muy interesado en cuestiones extra musicales ¿a qué responde este interés?
Si, especialmente en las matemáticas, geometría fractal, la teoría del caos, artes visuales, cine, en fin todo lo que sucede en el mundo. Gary Snyder, un gran poeta americano, dijo que lo que necesitabas para escribir un poema eran cosas como el color del cielo o el canto de los pájaros y tomarlo de manera abstracta. La música que sólo tiene que ver con música no me interesa demasiado ya que hay muchas cosas más allá de ella.

Foto: IntangibleArts
Tengo entendido que es también científico…
Si, obtuve un premio nacional de Ciencia en 1968 por ser un joven científico. El hecho de ser científico,significó para mí trabajar en el departamento de defensa donde no tenía el deseo de ser parte de la maquinaria militar estadounidense. Así que me involucré más a fondo en la música, tocando en bandas psicodélicas, blues y después experimentar con instrumentos diferentes, composiciones e improvisación.
La mayoría de los grandes improvisadores son también muy estudiosos del intrumento…
Creo que el viejo Charlie Parker tenía eso, aprender todo sobre el instrumento, olvidarte de ello y después tocar. Así que como guitarrista hice un gran esfuerzo por aprender el bebop, el blues y aprender a tocar como todos los maestros, no guitarristas clásicos, sino blues, jazz, aprender armonía, melodía…técnica. Pero al mismo tiempo siempre había otro sonido el cual me interesaba, incluso al principio siempre intentaba hacer mi propio sonido y encajaba perfectamente bien con la música psicodélica y con el free jazz obviamente.
Derek Bailey decía que él tocaba un instrumento convencional de una forma no convencional…
Estoy de acuerdo con Derek. Yo siempre intentaba tocar los instrumentos de cuerda y viento como percusivos. La relación cuando toco instrumentos de viento como el clarinete y el saxofón cambia el acercamiento en la forma de tocar instrumentos de cuerda en términos de fraseo y respiración, haciendo que la melodía siga una idea de respiración…inhalando y exhalando.

Foto: Scott Friedlander
Ya que hablamos de guitarristas ¿qué opinión le merece Sonny Sharrock?
Fue una gran influencia para mí. Encontré mi primer disco de Sonny Sharrock cuando tenía 18 años. Fue en una tienda donde tenían música bastante normal, y ví un disco que no quedaba del todo ahí y dije “ah se ve grandioso”, tan sólo costaba 99 centavos y pensé que todo iba bastante bien. Cuando lo puse por primera vez no sabía que pasaba, Linda Sharrock gritando en la canción Monkey Pokie Boo. No sabía que eran esos sonidos tan poderosos pero lo escuchaba y lo escuchaba, un año después lo ví tocar y fue increíble. Posteriormente nos hicimos amigos y tocamos juntos, Sonny era una gran persona y un magnífico músico.
Usted ha tenido la oportunidad de tocar con una gran cantidad de músicos provenientes de distintas culturas ¿Cuál ha sido su experiencia?
Cuando improvisas con alguien, tratas de crear algo para encontrarlo en un punto medio. Con algunos músicos como Jin Hi Kim, quien también está muy involucrada en la música contemporánea y en la improvisación, improvisar es como tener a dos músicos tocando dentro de un mismo lenguaje y no en lenguajes separados. También he tocado con Nusrat Fateh Ali Khan que es uno de mis músicos favoritos. Trabajar con él fue como estar en un cuarto con John Coltrane. Él toca música Qawwaly y cuando toca es siempre esa música. Tuve que encontrar la manera de tener un vocabulario dentro del suyo, no podía ser una música separada una de la otra. O cuando toqué con Bachir Attar de los Master Musicians of Jajuka, quien conoce diferentes tipos de música occidental, pudimos encontrar un punto medio para cada uno tener su propia voz.
¿Para sus distintos proyectos qué es lo que busca principalmente en los músicos?
Es una mezcla de varias cosas, una parte es la habilidad musical. Pero también son cuestiones sociales porque para mí la música de improvisación es bastante social. Cuando hago una banda, por ejemplo en mi grupo de blues o en la orquesta Carbon, obviamente quiero músicos que tengan las herramientas, que sepan todo sobre su instrumento, pero también que no piensen en ello y sean capaces de escuchar porque la parte más importante cuando tocas música, no es ver qué haces cuando tocas sino cuando escuchas. Me gusta mucho este tipo de músicos y podría estar en una Van con ellos 10 días o dos meses.